21.5.08

El fútbol también sabe escribir


“¿Qué les pasó el domingo?”, “No pasaron una vez la mitad de la cancha, quedó claro que los tenemos de hijos”, “Lo reconozco, pero en el segundo tiempo creamos más llegadas de gol que ustedes”, “¿Dónde?, ¿Qué partido viste chabón?”, el resultado del clásico que Boca y San Lorenzo habían jugado la fecha anterior del Clausura 2008 motivó la discusión entre los estudiantes de periodismo deportivo Pablo y Martín que esperaban para ingresar a la sala Julio Cortázar de la 34ª Feria Internacional del Libro donde el periodista deportivo Alejandro Fabbri iba a presentar su libro Historias negras del fútbol argentino, editado por Capital Intelectual, la misma editorial que publica la edición para América Latina del diario francés Le Monde Diplomatique.
A pesar de que faltaba media hora para el comienzo de la actividad, el Pabellón Ocre, donde estaba ubicada la Sala, lucía despojado, solo, parecía mucho más grande de lo que aparentaba, lo único que desentonaba era la larga fila que se había formado para escuchar a Fabbri. A las 20.30, la hora señalada , viejos y jóvenes abrigados gracias a los siete grados de temperatura que hacía afuera ingresaron y se acomodaron en las 280 sillas rojas con borde marrón. Se ocuparon alrededor de 250. Quince minutos después empezó la presentación.
“La idea del libro surgió a raíz de una serie de tres notas que junto a los periodistas Eduardo Koepl y Daniel Lagares publicamos en una revista de los ´80 llamada Goles Match de la Editorial Abril, en la que develábamos historias de sobornos y presiones políticas en las categorías del ascenso, habíamos elegido esas divisiones porque San Lorenzo estaba por descender, como ocurrió en 1981”, explicó el autor que conduce los programas Estudio Fútbol y Frases Hechas por el canal Torneos y Competencias (TYC Sports) y comenta algunos partidos por la misma señal. Historias... es una ampliación de aquella investigación que abarca desde el inicio del profesionalismo en 1931 hasta comienzos de la década del ´70, estructurado alrededor de notas periodísticas de la época y contextualizaciones redactadas por Fabbri.
Ataviado con un pantalón de traje negro y camisa blanca, sobre un escenario en el que una larga mesa, tres micrófonos, tres copas y tres botellas de agua mineral eran el único mobiliario aparte de una gigantografía del libro y un banner verde de la editorial, y flanqueado por el prosecretario de redacción y editor de la sección Deportes del diario Clarín, Daniel Lagares, y por el ex-relator y conductor del programa Fútbol de Primera, Marcelo Araujo, el hombre de TYC describió las dificultades que tuvo que enfrentar durante la investigación: “Cuando se trata de investigar, uno se encuentra con muchas paredes, el problema es lograr que alguien del ambiente del fútbol hable, la única nota que hice fue a Pancho Varallo, jugador de Boca en 1950 que confesó que su equipo fue ayudado, pero no me sirvió de mucho”.
“Miren lo difícil que es investigar que recién ahora lo confesó”, acordó Lagares mientras se enredaba con el cable del micrófono, y agregó que “entre los periodistas y los dirigentes hay cierta familiaridad: fuera de micrófono confiesan cada cosa, pero cuando uno quiere grabar no se puede”. La cara de desazón de Pablo Giralt, relator de algunos partidos que transmite TYC, acurrucado por el frío en la quinta fila fue elocuente. Sin embargo, se alegró cuando Lagares calificó de honesto y digno a Fabbri. “Es una de las caras de TYC, un medio fuerte, donde está el poder, y lo denuncia”, lo elogió el periodista de Clarín al autor de Historias. Torneos y Competencias (TYC) junto a Televisión Satelital Codificada (TSC), ambas del Grupo Clarín, son las encargadas de televisar el campeonato de primera división y repartir entre los clubes 180 millones de pesos siendo Boca y River, con 20.265.000 pesos anuales cada uno, los que más ganan.
“Boca y River son el poder”, lanzó Fabbri y Lagares, sin perder tiempo, lo retrucó: “Paremos con la campaña contra los equipos grandes”, dijo mientras se reía junto al público. “El grado de corrupción se ha ido sofisticando, es más difícil de detectar, la corriente de dinero de afuera perturba demasiado”, apuntó el autor de Historias y de El nacimiento de una pasión (sobre el origen de los clubes de fútbol). Ambos libros forman parte de la colección Pasión Celeste y Blanca dirigida por el editor de Deportes para Latinoamérica de la Agencia italiana ANSA, Ezequiel Fernández Moores, que además escribe en lanacion.com y en la revista mensual Caras y Caretas.
Luego de tomar un poco de agua, Araujo espetó que para el próximo libro tenía información para darle sobre la gestión de Julio Grondona al frente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). “No es que no conté esta etapa porque gobierna Grondona y puedo perder el trabajo, si no que en 18 líneas no podía relatar 30 años de historia del fútbol argentino”, apuntó Fabbri. Una de las historias que recupera es aquella que sucedió el 5 de agosto de 1923 durante un partido que disputaban Platense y Alvear, en el cuál un fallo del árbitro Francisco Maffioli causó la protesta de los hinchas quiénes ingresaron al campo de juego para agredir al juez, a falta de policías. Lejos de tener miedo, Maffioli sacó un revólver y la gente huyó. No quiso seguir el partido pero los dirigentes lo convencieron de que lo hiciera.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No me extraña el nivel periodístico exhibido en la nota, querido Bruno. Soy un elogioso constante de tu amor por la profesión y un devorador de las buenas piezas que sabes producir. Un abrazo y adelante.

Anónimo dijo...

Buena nota, destaco la calidad de escritura de su autor.
Y destaco tabien la mencion de alejandro Fabbri, uno de los mejores periodistas, junto con alejandro apo y fernando pacini, sobre todo para aquiellos que no somos hinchas de un club "grande" y nos gusta que nos defiendan aunque sea de palabra.

PD: Que olor a chanchullo que hay en el futbol!