6.5.08

!!!VAYANSE DE ACÁ!!!!


Nogolí está a 50 kilómetros hacia el norte de San Luis Capital por la Ruta Provincial Nº 3 y a 875 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires. Ubicada al pie de las Sierras de los Comechingones, rodeada de árboles, pájaros y bañada por aguas cristalinas, el pueblo conocido en la actualidad como “Hipólito Yrigiyen” es el lugar donde Tulio y Susana tienen su casa. Hecho de piedra, paja, troncos y sin electricidad el rancho donde viven desde siempre debe ser vendido debido a que la hija de Don Ochoa, mandamás del pueblo, se casa y necesita un lugar donde pasar el resto de su vida. Por las deudas que Tulio contrajo en el pasado con el hombre, accede a desprenderse de su hogar, tarea que queda en manos de Susana, la hija de su hermana muerta. Su sobrina despilfarra todos los muebles y objetos al venderlos muy baratos y se quedan en la calle sin dinero. Lo único que les queda es Clara, una de las hermanas de Tulio, que vive en el Barrio Norte porteño, símbolo de la opulencia. Hacia allí viajan, en la caja de atrás de una camioneta ajena.
Estos son los personajes que le dan forma a la historia de Rancho Aparte, ópera prima del publicista Edi Flenher basada en la obra de teatro homónima escrita por el actor y dramaturgo argentino Julio Chávez, que se presentó en los teatros porteños durante tres años. La producción llegó el año pasado a Nogolí con toda la parafernalia de cámaras, cables, cajas y camiones y realizó allí el casting. Los protagonistas Leandro Castello (Tulio), Luz Palazón (Clara) y Mercedes Scápola Morán (Susana), hija de Mercedes Morán, los mismos que la actuaron en teatro, y el resto de los 200 habitantes participó del detrás de cámaras y como actores de reparto. Muchos de ellos nunca habían ido al cine y el día del estreno en el Centro Cultural Puente Blanco del pueblo se juntaron todos a ver Rancho Aparte. “Cuando llegamos por primera vez a Nogolí, la gente nos recibió con los brazos abiertos y extrañada, porque nunca habían visto camiones con luz eléctrica propia, por ejemplo. Por primera vez asistían al rodaje de una película detrás de cámaras y luego dentro de las propias imágenes", le contó a Clarín una de las productoras, Cecilia Felgueras durante la proyección de la película.
Pero vayamos a lo que queremos reflejar en esta nota: las ideas fuerza que recorren el film. La mayoría de las críticas la catalogan como un drama en tono de comedia, grotesco, en el que se ven los problemas de una familia separada por problemas familiares (valga la redundancia), y las diferencias entre vivir en el campo y vivir en la ciudad. “Muy buena, estupendas actuaciones, elocuente juego de diferencias, relato de comedia que juega al costumbrismo”, escribió Juan Pablo Cinelli en Página/12, mientras que Amadeo Lukas en la revista Veintitrés señaló que se trata de una película “muy buena, pintoresca y desopilante confrontación entre dos mundos opuestos”. En este punto radica el conflicto. No son dos mundos opuestos, es el mismo mundo bajo el sistema capitalista que provoca la desigualdad social, que se ve claramente entre el departamento de Barrio Norte, con dos habitaciones, comedor, cocina, baño, electricidad, electrodomésticos de Clara y el rancho de piedra y paja de Tulio. Pero no sólo esto, si no lo que se pone en tela de juicio es la idea de progreso que expone el capitalismo. Progresar es tener más. “Yo progresé Tulio, evolucioné, ¿y ustedes?”, ametralló Clara a Tulio en una de las escenas del largometraje. Fue cuando ella no soportó más que Tulio no aceptase dormir en una cama y sí en su silla de ruedas y cuando para iluminarse utilizaban una vela en lugar de prender la luz. Finalmente, y tras una pelea que recordó viejas rencillas, Clara los echa de su casa. Lo que hace el capitalismo: expulsar del sistema a los pobres, borrar a los que menos tienen, no aceptar las diferencias culturales ni sociales. Y esto sucede en este mundo, en este país: Argentina.
Rancho Aparte se exhibe en el espacio que el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) tiene en el cine Gaumont, a metros del Congreso Nacional, con entrada general a cuatro pesos.

1 comentario:

Enrique Rossi dijo...

Felicitaciones por el nuevo blog! Metele para adelante con tu proyecto. un abrazo.